La piel en tono nude hacen de esta pieza de la última colección de Valentino un must have, que irradia por sí mismo elegancia, luz y mucha personalidad gracias a sus tachuelas doradas colocadas simétricamente, lográndose así un aire punk.
Uno de los nuevos It Bag de esta temporada, Rockstud Bag en piel nude, añadirá a cualquier look casual una nota rockera.
Con la llegada del calor, apetece tomar fruta. Muchas piezas a lo largo del día, porque nos ayudan a refrescarnos.
Pero también buscamos variedad, por eso quiero compartir hoy con vosotros una receta de un postre delicioso que nos animará cualquier comida y dará color a la mesa.
El plus de este postre: es veraniego, 100% refrescante.
Para elaborarlo, necesitaremos fruta de temporada. Y si está fresquita mejor. A incluir en la lista de la compra: un melón; 4 nectarinas; 4 melocotones de agua; 12 albaricoques; 2 ramas de vainilla; 120 gr de miel; 75 gr de mantequilla; pistachos sin cáscara y helado de pistacho.
Ahí va la receta, espero que la disfrutéis tanto como yo!!
Cortar el melón en ocho cuartos y pelarlos.
Lavar bien las nectarinas, los melocolotones y albaricoques. Estrujarlos para retirar el agua y cortar cada pieza por cuartos.
Precalentar el horno a 210º.
Repartir las piezas de fruta entre dos bandejas para horno.
Añadir las ramas de vainilla previamente cortardas en dos a lo largo.
Espolvorear los frutos con miel y la nuez de mantequilla derretida.
Introducir las bandejas en el horno durante 15 minutos, hasta que los frutos estén tiernos y ligeramente dorados.
Servir los frutos a temperatura ambiente, tras haber colocado en el fondo del plato el sirope.
Espolvorear con los trozos de pistacho y acompañarlo todo con una bola de helado de pistacho.
Es un postre rico y fácil para este veranito que se acerca anunciando la llegado del calor, las ganas de disfrutar en la mesa y, sobretodo, poder saborear las frutas veraniegas.
Miuccia Prada ha sabido mezclar el estilo barroco junto con lo minimal, y el resultado logrado ha sid una colección cápsula de gafas de sol muy POP. Las bautizadas como "Minimal-Baroque" son todo un halago a la originalidad, el juego, las curvas y los efectos relieve característicos de la época barroca.
En el stand de Prada, abierto en el Corteinglés de Diagonal, tuve la posibilidad de disfrutar probándome las tan codiciadas gafas de sol. Todoun deleite no sólo para la vista. Una vez que te las pones, no te las quieres quitar. Y es que, pese a su gran tamaño, sientan como un guante, sea cual sea tu forma de óvalo. Con ellas, vuelves a querer ser excesiva en la moda. Jugar con las formas y colores, líneas que armonizan tus rasgos faciales. Unos rizos rococó que permiten distinguir a la perfección esta colección de gafas tan especial. Pero a la vez, este filón creativo te bridan una ocasión más de poder ser original en el mudo de los accesorios sin pecar de exceso. Puesto que, pese a que son unas gafas excesivas y barrocas, al mismo tiempo son muy minimal. Las patillas llaman la atención pero la gafa en sí constituye un modelo que perdurará en el clasicismo gracias a las formas tan geométricas.
Una mezcla de estilos bien lograda, y todo como resultado final de un proyecto que fue presentado en varias fases: primero un avance en la fashion week de Milán, para después presentar la versión más deluxe en Pekín.
Prada ha vuelto a demostrar esta temporada que la creatividad está en auge, la moda sigue siendo un arte con el que puede jugarse y salir a la calle.